Acerca de Nosotros

Lilah 

mi nombre, en sánscrito, es el juego de la creación
mi apellido: ríos, me insta a fluir, entrar en los intersticios de la realidad, surcar, lavar arrastrar refrescar, cambio constante, manantial
agradezco a mis ancestros y a los espíritus del lugar que habito, por manifestarse en mí y en los demás
nací aquí allá antes y después
mi casa está en las sierras de córdoba desde 2005
mi hogar, en el almacorazón de nuestro planeta Tierra, hace milenios

chasqui y palabrera, caminante y semillera… por donde voy junto vainas, las reparto las siembro
honro a mis maestros arbóreos, aprendo de ellos todo el tiempo
corrí multitud de km, dancé poliespacios
comunico enseño transmito hace décadas: ambiente y movimiento
amo la vida y a sus seres sintientes

desde aquel primer lápiz en mi mano de 5 años, tizas por las paredes de la casa, lapiceras de tinta recargable, máquinas remington de tecleado mecánico, luego la compu, las publicaciones en revistas, los libros… escribo en el aire, en la tierra, en la arena, en el río, reescribo en la memoria colectiva y propia, por placer libertad exorcismo juego conexión

invento palabras sonidos que me reinventan y crean a diario, renombro lo que descubro o me asombra, estiro el espacio, lo concentro, lo pliego, redirecciono y abro

creo que toda palabra es poderosa porque está Viva y produce efectos resonancias por donde se emite

soy el tramo más corto y antiguo de este triángulo isósceles de danzadepalabras
mientras para mí Eze es nuestra larga diagonal de música y poesía uniendo tierra y cosmos, Juan es el generoso amigo, máster cibernético, en kungfu teatro y narración, que nos sitúa y une en este espacio tiempo, convocándonos y proponiéndonos escritura

 

Eze

Madrepadre eligieron el nombre ezequiel para que transite estas tierras-aires. O tal vez puedo haberlo elegido yo antes de nacer, pero es una duda a resolver, hasta que llegue el momento de otros cuerpos, de transmutarse.  Planté mi apellido. Nací en estas sierras cordobesas y con ellas, un amor a primer sentir. Cordobés mi canto al hablar. En esta instancia de blog, de palbras, dudo que pueda notarse pero quien sabe, por ahí las palabras comienzan a cantar.

Afirmo que amo la humanidad, más el cosmos todo. Me siento tan humano, como hoja, nube, ave o cienpies. Intento vivir desde la plenitud propia del existir, desde la intensidad cósmica. ¿Será por eso el escribir?

Allá en pequeño niño, me apasionaban los aviones, la aviación en todas sus facetas, dibujaba aviones, concurrí a ver acrobacias aéreas. Quería ser piloto, profundizar en ese oficio. Pero llegada la adolescencia apareció la música(así como se presenta ella, con cuerpo y color) y entonces se produjo el intercambio de búsquedas y caminé la música. ¿Similitud de oficios?

Con la música, la poesía despertando a la par. Y hoy comparto este color espacio danza palabras, con seres hermosos, agradecido, colorido y buscando resumirme en papel(aunque sea virtual) para regresar al tallo mismo de la existencia.

 

Juan

Juan es mi nombre (o Juan Matías). Mis ramas, mis pájaros.

de la Cámara Beovide mi apellido. Mi raíz, mi suelo.

Desde hace mucho ando andando caminos en las Tecnologías de la Información (computación, informática), pero desde hace más tiempo que el cuento, la poesía, la necesidad de decir andaba andando en mi.

Y aprendí, mientras jugaba a ser un programador, un diseñador, un analista de sistemas, a decir con palabras, con el cuerpo, porque mi decir brotó no sólo en literaturas, sino en Artes Marciales, en Tango, en Teatro, en Músicas… y me hice bosque.

No siempre el decir mio es lindo…. o quizá sí, pero no siempre agradable. A veces incomoda… al otro, a mi, pero lo siento necesario, como el llanto del mundo, del todo… o la risa, o la caricia.

 

Vivo en las Sierras Chicas, hasta donde yo entiendo, y si algo soy es un compartidor de saberes. Comparto esos años de sistemas de información, las palabras de mis escritos, los placeres del teatro, la salud de las Artes Marciales… Comparto lo que soy, que me parece la única manera de trascender la semilla, de oler otras flores, saborear otros gustos quizá (o seguramente) ampliamente desconocidos por mi, pero no por otros.

Lo que yo doy, estoy convencido, fue mio en pasado y ha dejado de serlo en presente, y será de quién lo quiera tomar en un futuro para repetir el ciclo “cinérgico” que catapulte amores hasta alcanzar el Universo. Espirales creadores, necesarios, vivos.

 

Si tenés alguna duda o querés saber más, siempre me podés escribir a mi correo: juanmatias@gmail.com.

Gracias por leerme.